Guías · Contratación pública
Qué es la baja temeraria y cómo se calcula en una licitación
La ley ya no habla de «baja temeraria» sino de oferta anormalmente baja, pero el sector sigue usando el nombre de siempre. Aquí tienes la respuesta directa, una calculadora gratuita que aplica la regla del Reglamento a tus cifras, los umbrales exactos, dos ejemplos con números y lo que pasa cuando tu oferta cae en la presunción.
Autor: Equipo de Atalaya Intelligence · Publicado el 23 de septiembre de 2026 · Actualizado el 7 de octubre de 2026 (calculadora) · Fuentes: Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público (LCSP) y Reglamento general de la Ley de Contratos (RD 1098/2001).
Respuesta directa
Una oferta es «temeraria» cuando queda por debajo del umbral que fija el pliego; si el precio es el único criterio y el pliego no dice nada, rige el del Reglamento: con cuatro licitadores o más, más de un 10 % por debajo de la media de las ofertas.
Caer en presunción de anormalidad no excluye por sí solo: la mesa debe pedirte que justifiques el precio, y la oferta solo se excluye si la justificación no explica satisfactoriamente el bajo nivel de precios o costes (art. 149.4 y 149.6 LCSP). Lo que sí lleva siempre al rechazo es que sea anormalmente baja por no cumplir las obligaciones laborales, incluido el convenio colectivo sectorial vigente (art. 149.4).
Calculadora gratuita
Calcula la baja temeraria con tus cifras
Escribe el presupuesto base y las ofertas sin IVA. La calculadora aplica el artículo 85 del Reglamento —el que rige cuando el precio es el único criterio y el pliego no fija otros parámetros— y te dice qué ofertas caen en presunción de anormalidad y por qué, paso a paso. Viene cargada con el ejemplo 2 de esta guía: cámbialo por las cifras de tu licitación.
La calculadora necesita JavaScript. Sin él, aplica a mano las reglas que verás más abajo.
Aviso: herramienta informativa y orientativa, sin validez legal. Aplica la regla general del artículo 85 del Reglamento a los datos que escribas; no tiene en cuenta los parámetros propios de cada pliego ni otras circunstancias del expediente, y la apreciación de la anormalidad corresponde siempre a la mesa y al órgano de contratación (art. 149 LCSP). No es asesoramiento jurídico ni profesional y no sustituye la revisión del pliego por un profesional. Atalaya Intelligence no se hace responsable de las decisiones que se tomen a partir de este resultado.
Cómo calcula: los «10 puntos» se miden sobre la media de los importes ofertados, no sobre la media de los porcentajes de baja (Junta Consultiva de Contratación Administrativa del Estado, informe 47/03); con tres licitadores, el tope del 25 % se mide sobre el presupuesto (Junta Consultiva de la Comunidad de Madrid, informe 7/2012); de las empresas de un mismo grupo solo cuenta la oferta más baja (art. 86). Si el pliego fija otros parámetros o hay varios criterios de adjudicación, mandan los del pliego (art. 149.2 LCSP). El cálculo se hace en tu navegador: no guardamos ni enviamos nada.
Qué dice la ley
El artículo 149 de la LCSP establece que el órgano de contratación solo puede excluir una oferta por anormalmente baja tras un procedimiento de justificación, y obliga a que los pliegos fijen los parámetros objetivos con los que se identifica la anormalidad. Distingue dos casos:
Si el pliego no dice otra cosa, se aplican los parámetros del Reglamento (art. 85 RGLCAP), siempre referidos al conjunto de ofertas válidas presentadas.
Manda lo que diga el pliego, que debe fijar parámetros objetivos «referidos a la oferta considerada en su conjunto», no solo al precio.
Para calcular la presunción solo se toma la oferta más baja de las empresas de un mismo grupo (art. 42.1 del Código de Comercio).
Se rechaza en todo caso la oferta anormalmente baja por incumplir las obligaciones laborales, incluidos los convenios colectivos sectoriales vigentes (arts. 149.4 y 201).
Los umbrales del Reglamento
Cuando el precio es el único criterio y el pliego no fija otra cosa, el artículo 85 del Reglamento considera «en principio» desproporcionadas o temerarias las ofertas que cumplen estas condiciones según el número de licitadores (el Reglamento habla de «unidades porcentuales»; más abajo explicamos cómo se miden):
- Un licitador: la oferta que quede más de un 25 % por debajo del presupuesto base de licitación.
- Dos licitadores: la que quede más de un 20 % por debajo de la otra oferta.
- Tres licitadores: las que queden más de un 10 % por debajo de la media aritmética de las ofertas; para esa media se excluye la oferta más alta si la supera en más de un 10 %. En cualquier caso, es desproporcionada la baja superior al 25 %.
- Cuatro o más: las que queden más de un 10 % por debajo de la media. Si hay ofertas más de un 10 % por encima de la media, se recalcula la media sin ellas; si quedan menos de tres, la nueva media se hace con las tres ofertas más bajas.
- Excepción: el pliego puede reducir esos porcentajes en un tercio de forma motivada, y la mesa puede valorar la relación entre la solvencia de la empresa y su oferta.
Cuando hay varios criterios de adjudicación, es el pliego el que debe fijar los parámetros (art. 149.2.b), por ejemplo «más de X unidades porcentuales por debajo de la media de las ofertas económicas admitidas». Léelos siempre antes de calcular: son los que mandan.
Cómo se miden los «puntos»: la Junta Consultiva de Contratación Administrativa del Estado (informe 47/03) concluyó, para el apartado 4, que el 10 % se aplica sobre la media aritmética de las ofertas presentadas y no sobre la media de los porcentajes de baja, como hacía el reglamento de 1975; la calculadora aplica el mismo criterio al resto de apartados. Con tres licitadores, la Junta Consultiva de Madrid (informe 7/2012) entiende que el tope del 25 % se mide sobre el presupuesto de licitación. Así lo aplica la calculadora.
Dos ejemplos con números
Presupuesto 400.000 €. Ofertas: 380.000, 372.000, 360.000 y 330.000 €. Media: 360.500 €. Umbral (−10 %): 324.450 €. Ninguna cae en presunción; la de 330.000 € se queda a 5.550 € del umbral.
Ofertas: 398.000, 372.000, 360.000 y 318.000 €. Media: 362.000 €. La de 398.000 € no supera la media en más del 10 % (límite 398.200 €), así que se mantiene. Umbral: 325.800 €. La de 318.000 € cae en presunción y deberá justificarse.
Fíjate en lo que implica: el umbral depende de lo que oferten los demás, que no conoces. Por eso la referencia útil no es el umbral teórico sino la baja con la que se han adjudicado contratos parecidos, que sí es pública. Puedes rehacer los dos ejemplos en la calculadora.
Qué pasa si tu oferta cae en presunción
- La mesa te requiere para que justifiques y desgloses razonada y detalladamente el bajo nivel de precios o costes, con plazo suficiente.
- Puedes alegar ahorros del método, soluciones técnicas, innovación, condiciones excepcionalmente favorables o ayudas de Estado; pero no precios por debajo del mercado ni incumplimientos laborales o de subcontratación.
- En el procedimiento debe pedirse el asesoramiento técnico del servicio correspondiente. Una justificación incompleta o basada en hipótesis inadecuadas «no explica satisfactoriamente» el precio, por definición legal.
- Si se acepta, la oferta sigue en la clasificación; si se rechaza, queda excluida y se adjudica a la mejor oferta según el orden de clasificación (arts. 149.6 y 150.1). Si la adjudicataria estuvo en presunción, el órgano de contratación hará un seguimiento pormenorizado de la ejecución (art. 149.7) y, si el pliego lo prevé, puede exigirle una garantía complementaria de hasta el 5 % del precio (art. 107.2).
Cómo evitar la temeridad sin regalar margen
Convenio, subrogación con antigüedad y pluses, jornada anual, sustituciones y absentismo. Es lo que la mesa te pedirá desglosado.
Nuestro informe de baja de adjudicación da los percentiles por sector y comunidad: en limpieza la mediana está en el 12 %; en seguridad, el 44 % se adjudica al presupuesto.
Si tu precio se apoya en un ahorro real (organización, absentismo medido, tecnología), documéntalo al preparar la oferta, no cuando llegue el requerimiento.
El motor calcula el coste con el convenio de cada trabajador y la subrogación, y avisa si ningún margen cabe en el presupuesto base; después compara tu baja con la de adjudicación en licitaciones similares y avisa del «riesgo de temeridad o de margen».
Preguntas frecuentes
¿Baja temeraria y oferta anormalmente baja son lo mismo?
Sí. «Baja temeraria» es el nombre tradicional; la LCSP de 2017 habla de «ofertas anormalmente bajas» (art. 149) y el Reglamento de 2001 de ofertas «desproporcionadas o temerarias» (art. 85).
¿A partir de qué porcentaje una oferta es temeraria?
No hay un porcentaje único. Manda el pliego. Si el precio es el único criterio y el pliego no fija nada, el Reglamento presume anormal la oferta que queda más de un 10 % por debajo de la media de las ofertas (tres o más licitadores, con las reglas de exclusión del art. 85), más de un 20 % por debajo de la otra oferta (dos licitadores) o más de un 25 % por debajo del presupuesto (un licitador).
¿Hay una calculadora de baja temeraria en Excel?
En esta página tienes una calculadora gratuita que aplica el artículo 85 del Reglamento paso a paso, con la exclusión de ofertas altas, la regla de las tres más bajas y las empresas del mismo grupo. No hace falta una hoja de cálculo: escribe las ofertas y el resultado sale al momento. Es orientativa y sin validez legal: si el pliego fija su propia fórmula, manda la del pliego, y quien aprecia la anormalidad es la mesa.
¿Me excluyen automáticamente si caigo en presunción?
No. La mesa debe requerirte la justificación y solo puede excluir la oferta si, tras el informe técnico, considera que no explica satisfactoriamente el precio (art. 149.4 y 149.6 LCSP).
¿Qué justificación no vale?
La incompleta o basada en hipótesis o prácticas inadecuadas, los precios por debajo de mercado y cualquier incumplimiento laboral, social, medioambiental o de subcontratación, incluido no cubrir el convenio colectivo sectorial vigente.
¿Cómo sé si mi baja es razonable antes de presentar?
Comparándola con la baja de adjudicación real de contratos similares. Atalaya publica los percentiles por sector y comunidad en su informe de datos y, dentro de la aplicación, calcula la baja de referencia de cada licitación concreta.
Guía informativa elaborada a partir de los textos oficiales consolidados en el BOE; no sustituye al pliego de cada licitación ni constituye asesoramiento jurídico. Textos legales comprobados el 7 de octubre de 2026 en la versión consolidada del BOE.